Luego de la hora libre y de haberme asegurado un galleon apostando, Charlie y yo nos dirigimos a Defensa Contra las Artes Oscuras. Fred también tenía clases, pero estaba muy entretenido acompañando a Melody a Runas Antiguas. Nos sentamos en el banco del medio esperando al profesor y a Fred.
-Crees que Melody y Fred terminen en algo?-le pregunte a Charlie verdaderamente intrigado
-No veo porque no, no digo que sera rápido, porque bueno Melody no parece una chica fácil de conquistar, pero Fred tiene su encanto-dijo mientras sacaba su varita y sus libros
-Así que tengo mi encanto eh-dijo Fred sentándose junto a Charlie
-Sí, estaba considerando pedirte una cita, pero creo que ya no tienes ojos para mi-dije molestándolo
-Si solo me hubieras dicho antes de conocer a Melody, estoy seguro que podríamos haber sido muy felices juntos-dijo Fred dramatizando la situación
-Eso creo, pero aléjate de mi, antes que esto se salga de control. Así sera más fácil-dije secándome una falsa lagrima
Charlie no aguanto más y comenzó a reir a carcajadas, su risa era muy contagiosa y a los pocos segundo Fred y yo nos estábamos riendo con ella. Esto nos trajo un castigo y además nos hicieron salir del aula hasta que terminara la hora.
Nos sentamos en el pasillo y Charlie saco de su mochila goma de mascar, una golosina muggle que me encantaba, se metió una en la boca y nos ofreció si queríamos, yo acepte con gusto, pero Fred estaba en su mundo.
-Fred queres goma de mascar?-pregunto Charlie pero no obtuvo respuesta-FRED-dijo Charlie empezando a elevar su voz, pero tampoco obtuvo respuesta-FRED-dijo gritándole en el odio
-Qué pasa?-dijo Fred muy tranquilo
-Quieres goma de mascar?.pregunto ella un poco más calmada
-Claro, gracias-dijo Fred cogiendo la goma de mascar
-Y en que pensabas?-pregunto Charlie y yo mire a Fred expectante
-En Melody-dijo con una sonrisa boba y yo pueso los ojos en blanco
-De verdad amigo como te enamoraste tan rápido?, digo apenas la conoces-dije algo consternado
-Lo se, pero es hermosa, y cuando la acompañaba a Runas, estuvimos hablando y tiene todo lo que yo quiero en una chica, es inteligente pero tiene un excelente sentido del humor y sabe gastar buenas bromas, tiene buen gusto de música, cree que clasificar a la gente por su estatus de sangre es algo idiota y sabe apreciar lo que digo-dijo con el mismo aire soñador que tiene la tía Luna
-Y el hecho que tiene un cuerpo que esta de puta madre-dije yo, pues Melody tenía buenas curvas, no tenia buenos pechos, pero tenía uno de los mejores traseros de Hogwarts, y se de lo que estoy hablando. Apenas termine de decir lo de Melody, Fred y Charlie me miraron mal
-Qué?-dije con inocencia
-Eres un idiota, no se mira la chica de tu mejor amigo-dijo Charlie
-En primera no es la chica de mi mejor amigo, y en segunda no hice nada malo, me refiero a que no me acosté con ella, solo decía cosas a su favor-dije tranquilo
-Mejor ya no digas "cosas a su favor", si?-dijo Fred
-Como quieras-dije y saque la snitch que había robado en mi primer año y me puse a jugar con ella
-Sabes cuándo empiezan los partidos?-pregunto Charlie
-Falta, pero podríamos tener un entrenamiento esta semana, para ver como esta el equipo, y si necesitamos a alguien-dije
-Sí, ya que eres el capitán tendrías que apartarnos el campo de quidditch-dijo Fred
-Bien, al final del día hablaré con McGonagall-dije y seguí jugando con la snitch
El día pasó rápido, clases interesantes y otras aburridas, alguna que otra hora libre y muchos castigos por las bromas realizadas.
Al final del día nos encontrábamos comiendo en el gran comedor, Fred tenía comida en el tenedor pero al parecer se había olvidado de comerla, pues Melody acababa de llegar y estaba sentada justo en frente de él. Charlie por otro lado casi ni comía, nunca entendí como podía tener tan poco apetito.
-No vas a comer nada más?-le pregunte
-No, no tengo hambre, sabes que como poco-me dijo sin darme mucha atención
-Sí, pero no lo comprendo-dije
-Bien, no me importa, me voy, Wood me esta esperando-dijo señalando a un chico con la mirada. Christopher Wood, estaba en septimo de Hufflepuff y era el capitán del equipo de quidditch y mantenía una extraña relación con Charlie, antes de que empezara la temporada de quidditch le gustaba pasar las noches con Charlie, pero en todo el resto del año no le daba ni la hora, de verdad era extraño y no me gustaba, digo yo salgo con muchas chicas pero nunca salgo dos veces con la misma, no las hago ilusionar.
-Bueno me voy, nos vemos mañana, no te olvides de hablar con McGonagall-dijo Charlie y se fue. Pude verla caminar hasta Wood, cuando llego donde estaba, él la tomo por más debajo de la cintura y la beso.
Los seguí viendo hasta que se fueron
-Son novios?-me pregunto una voz femenina, me voltee y pude ver que era Melody
-Quién, Charlie y Christopher?-pregunte y ella asintió-Eh, bueno no sabría decirte, desde quinto que salen, pero apenas comienza la temporada de Quidditch el la deja y se olvida completamente de su existencia-le explique
-Y a ella no le molesta?-pregunto asombrada
-Es lo que yo le digo, pero al parecer no..-dije
-Que extraño, yo no podría dejar que me basurearan tanto-dijo ella mirando la puerta por donde Charlie se había ido
-Sí bueno Charlie es especial-dije
-Jajajaj si no tengo dudas, pero es muy buena niña-dijo
-De las mejores personas que conozco-dije y Fred que no había dicho nada desde que Melody se sentó comenzó a charlar con ella sobre las clases y los gustos de Melody
-Voy a hablar con McGonagall-dije aunque sabía que no me estaban prestando atención, estúpido y enamoradizo Fred
Eche un vistazo a la mesa de profesores, pero McGonagall ya no estaba ahí. Di media vuelta y me dirigí hacia la puerta del gran salón, para luego ir al despacho de la directora. Justo cuando acaba de salir por la puerta Jessie se cruzo en mi camino. Ella era la novia de Albus, mi hermano, ambos eran de Gryffindor y cursaban su sexto curso, ella es un poco más alta que Charlie y también es pelirroja, pero su pelo era más rojo a diferencia del de Charlie que es bien naranja.
-James, cómo estas?-pregunto con una sonrisa amable que la caracterizaba
-Muy bien Jessie, y vos?-pregunte devolviéndole la sonrisa
-Perfecta, de casualidad viste a Al?-pregunto
-Mm no, pero debe estar comiendo o por ahí con Scorpius-dije pensando que era más probable los segundo, ya que la mayoría ya había terminado de comer, y Scorpius era el mejor amigo de Albus, el primer Malfoy en Gryffindor, sí lo se RARO, pero lo entiendo, Sirius Black fue el primer Gryffindor de su familia...
-Bueno me voy a buscarlo, nos vemos luego-dijo y salio del Gran Comedor
Yo seguí su ejemplo y deje el Gran Comedor, encaminándome hacia el despacho de McGonagall. El camino fue rápido y fácil, me lo sabía de memoria y también me sabía de memoria los atajos para llegar ahí.
-Dumbledore-dije la contraseña a la gárgola y una escalera de caracol apareció dejándome entrar al despacho de la directora. Toque la puerta y un "adelante" se escucho desde el otro lado
-Buenas noches señor Potter, precisa algo, o algún profesor lo ha mandado por hacer bromas?-dijo levantando una ceja
-Buenas noches Profesora, pues me extraña que crea que me estoy metiendo en líos, pensé que me conocía mejor-dije de manera triste
-Ahórrate las mentiras y dime que necesitas-dijo impaciente
-Quería reservar el campo de Quidditch para el Viernes-dije sin dar más vueltas
-Muy bien, nadie más me ha informado para reservarlo así que todo tuyo, espero que Gryffindor se esfuerce mucho este año, claro siendo la directora no debería tener favoritos, pero no voy a mentirle señor Potter, hace un magnifico trabajo como capitán y deseo que pueda llevar el equipo a la gloria, siendo este su último año-dijo tranquila
-No se preocupe profesora, Gryffindor ganará, o se olvidó con quien esta hablando?-dije arrogante y divertido y salí del despacho de la directora.
De camino a la sala común de Gryffindor me cruce a Lily, mi hermana menor
-Pequeña!-dije en forma de saluda
-Jimmy-dijo molestándome
-El viernes a las 5 hay practica de Quidditch-le dije
-Esta bien, hay que volver a hacer las pruebas?-pregunto confundida
-No, para nada. Pero debo ver que el equipo este completo y en buen estado-dije
-Bueno, tengo que irme, nos vemos-dijo y se fue
Yo seguí mi camino hacia la sala común, pero volví a chocarme con otra persona, solo que menos agradable que mi pequeña hermanita.
-Malfoy-dije con desprecio
-Potter-dijo con el mismo desprecio
-A dónde vas?-pregunte pensando en Lily y sus repentinas ganas de salir corriendo lejos de mi
-Voy a encontrarme con alguien-dijo como quien comenta el clima
-Acaso ese alguien se apellida Potter? y no es Albus-pregunte
-Sí, te refieres a Lily. Sí voy a verla a ella. Algún problema?-dijo un poco molesto
-Varios-dije y le estampe mi puño en su cara
-JAMES-
viernes, 23 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Chapter 2
-Tengo hambre-me queje por quinta vez, el estomago me dolía como nunca, y estoy casi seguro que es hambre
-James, por favor ya casi termina la selección-dijo Charlotte algo molesta
-Charlie, es la selección más larga de la vida, además necesito comer, para luego poder ir a dormir, se me parte la cabeza-le dije y ella pareció compadecerse
-Te pasa por salir de fiesta justo el día antes de comenzar las clases-me dijo Fred
-Idiota, fuimos a la misma fiesta!-le dije y el sonrió
-Y porqué vos no tenes resaca?-le pregunto Charlie
-Papá me dio unos caramelos que invento, que hace que no me afecte lo que ingerí la noche anterior-dijo el como si fuera la cosa más normal del mundo
-Y por qué no me conseguiste una?-le dije enojado
-Vos me dijiste que no le dijera nada a nadie, se le pedía dos a mi papá no crees que sospecharía?, no puedo pedirle que le mienta a mi madre y a tus padres, sería demasiado, y acabaría sin dejarme ir a ningún lado-dijo Fred, como si me estuviera que 2+2 son 4
-Te perdono, pero solo por esta vez-dije
-Mira, McGonagall ya termino su discurso, y por fin, tu tan deseada comida-dijo Charlie señalando el banquete que acaba de aparecer.
-COMIDA- dije y me abalance a lo que tenia más cerca, mientras Charlie tomaba una sopa, cómo se llena con eso? y Fred se paraba
-A dónde vas?-pregunto Charlie y yo lo miré expectante
-Penelope, me estuvo lanzando miradas desde que llegamos, y tengo ganas de divertirme-dijo Fred y se fue
Yo seguí comiendo pero deje el pollo que tenia en la mano por la mitad, ya que había comido me subió por la garganta y tuve que hacer un esfuerzo sobre humano para no vomitarlo todo. Me debí haber puesto verde, porque Charlie me miro con cara de preocupada
-Estas bien James?-pregunto ella, pero no tuve tiempo para contestar porque salí corriendo hacia los baños para poder devolver toda la comida.
Entre en la primer baño que encontré levante la tapa del inodoro y me arrodille en el suelo, nunca me había sentido tan mal en mi vida, comencé a vomitar y sentí las lagrimas caer por mis mejillas, me sentía un idiota, por llorar y al mismo tiempo quería morir. De repente unas manos aparecieron de la nada, una sostenía mi frente, y la otra me acariciaba la espalda, y una voz dulce me hablaba.
-Tranquilo James, es mejor que lo devuelvas todo-me dijo Charlie
Ella estuvo con migo hasta que no quedaba nada malo en mi estomago, luego me ayudo a lavarme la cara.
-Vamos a la sala común-me dijo y la seguí
El camino fue silencioso, pero no de un silencio incomodo o molesto. Ella sabía que no quería hablar y lo respetaba, y yo simplemente agradecía tener una amiga que me conozca tanto.
Llegamos a la sala común y subimos las escaleras al cuarto de hombres, creo que Charlie era la única mujer que piso alguna vez mi cuarto y no termino enrollada ni con Fred ni con migo. Entramos y mis cosas ya estaban allí, los elfos domésticos si que trabajaban bien. Me acosté en mi cama y Charlie se sentó en la punta de la cama mirándome.
-Estas mejor?-preguntó
-Algo-dije con voz debil
-No recuerdas que ingeriste anoche, verdad?-dijó y yo simplemente me reí
-No recuerdo ni con quien estuve anoche, y vos pensas que me puedo acordar que es lo que bebi o tal vez fume?-dije
-Si puede que tengas razón-dijo, a ella no le gustaba no tener la razón-mejor te dejo descansar, mañana tenemos en las dos primeras horas transformaciones y no creo que quieras perdértelas-dijo y salió por la puerta.
Apenas Charli abandonó el cuarto, caí en un profundo sueño, que se vio interrumpido a la mañana siguiente por mi primo Fred.
-Hermano, vamos a llegar tarde si no te levantas-dijo por décima vez y decidí que si quería salir con vida era mejor levantarse.
Me levante, me duche y me puse el uniforme, claro a la manera James Sirius, con la camisa medio adentro y medio afuera del pantalon, los botones del cuello sin abrochar y la corbata de Gryffindor en mi cabeza.
-Agarraste tus libros?-pregunto Fred mientras bajábamos por la escalera
-Sí mamá, y también me cepille los dientes-le dije molestándolo
-JA-JA-JA que gracioso que sos Jimmy-dijo Fred, molestándome también, ya que sabe que odio que me digan así.Lo mire mal, sabe que no se tiene que meter con migo, claro yo tampoco me tendría que meter con él, pero sino todo sería muy aburrido, verdad?
-Y Charlie?-pregunte, porque en la sala común no había nadie, y ella SIEMPRE nos esperaba.
-Estará desayunando o con algún muchacho, que más da-dijo Fred restandole importancia, pero yo no pude no preocuparme, ella nunca se iba sin nosotros, y si estaba enferma? o si de verdad estaba con algún muchacho? conozco a los chicos de la escuela, ninguno es bueno para Charlie, ella se merece algo mejor. Pero claro era mi amiga, y para ser mi amiga tenemos que tener cosas en común, como el amor por quebrantar reglas o hacer bromas, y el hecho de que medio colegio este colado por ella.
Bajamos al Gran Comedor y desayunamos junto a nuestros compañeros de cuarto, luego fuimos todos juntos al aula de transformaciones y Charlie tampoco estaba ahí.
-Fred, Charlie no esta-le dije jalando de su túnica
-Lo se, yo también preocupando-dijo él
-Voy a buscar el mapa, así sabremos donde esta-le dije, pero antes de que pudiera ir a buscar el mapa del merodeador que había robado de mi padre, Charlie entro por la puerta apurada y con el pelo mojado y sin peinar y el uniforme más desprolijo que el mio. Fred rió a carcajadas cuando la vio entrar, yo simplemente levante una ceja con intriga, pero al mismo tiempo con algo de picardia.
-Me quede dormida, y fue por tu culpa-dijo ella señalándome, y yo la mire aún más intrigado-Me preocupaste mucho anoche, y me costo mucho conciliar el sueño, temía que volvieras a vomitar o algo-dijo ella con preocupación, eso me causo mucha ternura, las únicas dos mujeres en mi vida que pueden causarme ternura son sin ninguna duda mi hermanita Lily y Charlie.
-Idiota, no tenes que preocuparte por mi, de todas formas gracias, ya me siento mucho mejor-le dije guiñándole un ojo y callándome, pues McGonagall se aproximaba.
Luego de Transformaciones teníamos una hora libre, y la aprovechamos para ir a la cocina en busca de un desayuno para Charlie.Una vez que los elfos nos habían dado suficiente comida como para un batallón. decidimos ir a los jardines, bajo la sombra de un árbol. El clima era lindo, ni mucho calor ni mucho frío, una muy leve brisa...
-WOW, quién es esa?- pregunto Fred, mirando a una joven muy hermosa de cabello castaño que estaba sentada a orillas del lago. Tampoco pude reconocerla
-Quién, Melody?, es nueva, hasta el año anterior iba a Beauxbatons, pero su padre tuvo que mudarse por trabajo, y decidió que era mucho más cómodo enviarla a Hogwarts-dijo Charlie
-Y cómo sabes tanto?-dije asombrado, pues Charlie no era esa clase de chicas que se contaban chismes al mismo tiempo que reían como idiotas.
-Es mi compañera de cuarto, y si quieren mi opinión, es la única con neuronas-dijo ella
-Cagaste Fred, si tiene dos dedos de frente no creó que salga con vos, digo solo mírate-dije y Fred me fulminó con la mirada
-Ya veras, ella caerá, como todas-dijo él poniéndose de pie
-No lo creó, de verdad ella no es como las chicas que frecuentan tu cama-dijo Charlie
-Entonces la conquistare-dijo Fred y yo no podía creer lo que oían mis oídos
Fred comenzó a caminar hacia la chica en cuestión y se sentó junto a ella, desde lejos parecía que mantenían una charla sería y coherente. Simplemente no podía creerlo.
-Puedes creerlo?, Fred Weasley sentando cabeza, quién lo diría-dije sin poder salir de mi asombro
-Cómo lo sabes?-dijo Charlie-Puede que no sea más que una aventura como lo son todas-dijo
-Viste el brillo en sus ojos? cómo la baba le caía por la boca? además míralo, esta teniendo una conversación con esa chicas hace más de diez minutos y no amagado a besarla ni una sola vez-dije
-Tienes razón, no puedo creerlo Freddie esta madurando-dijo con emoción
-Sí, lo estamos perdiendo-dije preocupado
-Oh vamos James, algún día vos también vas a sentar cabeza-dijo ella
-Yo?, nunca. Soy un alma libre, no me ato a relaciones-le dije decidido, pero ella no me iba a dar la razón nunca
-James, por favor ya casi termina la selección-dijo Charlotte algo molesta
-Charlie, es la selección más larga de la vida, además necesito comer, para luego poder ir a dormir, se me parte la cabeza-le dije y ella pareció compadecerse
-Te pasa por salir de fiesta justo el día antes de comenzar las clases-me dijo Fred
-Idiota, fuimos a la misma fiesta!-le dije y el sonrió
-Y porqué vos no tenes resaca?-le pregunto Charlie
-Papá me dio unos caramelos que invento, que hace que no me afecte lo que ingerí la noche anterior-dijo el como si fuera la cosa más normal del mundo
-Y por qué no me conseguiste una?-le dije enojado
-Vos me dijiste que no le dijera nada a nadie, se le pedía dos a mi papá no crees que sospecharía?, no puedo pedirle que le mienta a mi madre y a tus padres, sería demasiado, y acabaría sin dejarme ir a ningún lado-dijo Fred, como si me estuviera que 2+2 son 4
-Te perdono, pero solo por esta vez-dije
-Mira, McGonagall ya termino su discurso, y por fin, tu tan deseada comida-dijo Charlie señalando el banquete que acaba de aparecer.
-COMIDA- dije y me abalance a lo que tenia más cerca, mientras Charlie tomaba una sopa, cómo se llena con eso? y Fred se paraba
-A dónde vas?-pregunto Charlie y yo lo miré expectante
-Penelope, me estuvo lanzando miradas desde que llegamos, y tengo ganas de divertirme-dijo Fred y se fue
Yo seguí comiendo pero deje el pollo que tenia en la mano por la mitad, ya que había comido me subió por la garganta y tuve que hacer un esfuerzo sobre humano para no vomitarlo todo. Me debí haber puesto verde, porque Charlie me miro con cara de preocupada
-Estas bien James?-pregunto ella, pero no tuve tiempo para contestar porque salí corriendo hacia los baños para poder devolver toda la comida.
Entre en la primer baño que encontré levante la tapa del inodoro y me arrodille en el suelo, nunca me había sentido tan mal en mi vida, comencé a vomitar y sentí las lagrimas caer por mis mejillas, me sentía un idiota, por llorar y al mismo tiempo quería morir. De repente unas manos aparecieron de la nada, una sostenía mi frente, y la otra me acariciaba la espalda, y una voz dulce me hablaba.
-Tranquilo James, es mejor que lo devuelvas todo-me dijo Charlie
Ella estuvo con migo hasta que no quedaba nada malo en mi estomago, luego me ayudo a lavarme la cara.
-Vamos a la sala común-me dijo y la seguí
El camino fue silencioso, pero no de un silencio incomodo o molesto. Ella sabía que no quería hablar y lo respetaba, y yo simplemente agradecía tener una amiga que me conozca tanto.
Llegamos a la sala común y subimos las escaleras al cuarto de hombres, creo que Charlie era la única mujer que piso alguna vez mi cuarto y no termino enrollada ni con Fred ni con migo. Entramos y mis cosas ya estaban allí, los elfos domésticos si que trabajaban bien. Me acosté en mi cama y Charlie se sentó en la punta de la cama mirándome.
-Estas mejor?-preguntó
-Algo-dije con voz debil
-No recuerdas que ingeriste anoche, verdad?-dijó y yo simplemente me reí
-No recuerdo ni con quien estuve anoche, y vos pensas que me puedo acordar que es lo que bebi o tal vez fume?-dije
-Si puede que tengas razón-dijo, a ella no le gustaba no tener la razón-mejor te dejo descansar, mañana tenemos en las dos primeras horas transformaciones y no creo que quieras perdértelas-dijo y salió por la puerta.
Apenas Charli abandonó el cuarto, caí en un profundo sueño, que se vio interrumpido a la mañana siguiente por mi primo Fred.
-Hermano, vamos a llegar tarde si no te levantas-dijo por décima vez y decidí que si quería salir con vida era mejor levantarse.
Me levante, me duche y me puse el uniforme, claro a la manera James Sirius, con la camisa medio adentro y medio afuera del pantalon, los botones del cuello sin abrochar y la corbata de Gryffindor en mi cabeza.
-Agarraste tus libros?-pregunto Fred mientras bajábamos por la escalera
-Sí mamá, y también me cepille los dientes-le dije molestándolo
-JA-JA-JA que gracioso que sos Jimmy-dijo Fred, molestándome también, ya que sabe que odio que me digan así.Lo mire mal, sabe que no se tiene que meter con migo, claro yo tampoco me tendría que meter con él, pero sino todo sería muy aburrido, verdad?
-Y Charlie?-pregunte, porque en la sala común no había nadie, y ella SIEMPRE nos esperaba.
-Estará desayunando o con algún muchacho, que más da-dijo Fred restandole importancia, pero yo no pude no preocuparme, ella nunca se iba sin nosotros, y si estaba enferma? o si de verdad estaba con algún muchacho? conozco a los chicos de la escuela, ninguno es bueno para Charlie, ella se merece algo mejor. Pero claro era mi amiga, y para ser mi amiga tenemos que tener cosas en común, como el amor por quebrantar reglas o hacer bromas, y el hecho de que medio colegio este colado por ella.
Bajamos al Gran Comedor y desayunamos junto a nuestros compañeros de cuarto, luego fuimos todos juntos al aula de transformaciones y Charlie tampoco estaba ahí.
-Fred, Charlie no esta-le dije jalando de su túnica
-Lo se, yo también preocupando-dijo él
-Voy a buscar el mapa, así sabremos donde esta-le dije, pero antes de que pudiera ir a buscar el mapa del merodeador que había robado de mi padre, Charlie entro por la puerta apurada y con el pelo mojado y sin peinar y el uniforme más desprolijo que el mio. Fred rió a carcajadas cuando la vio entrar, yo simplemente levante una ceja con intriga, pero al mismo tiempo con algo de picardia.
-Me quede dormida, y fue por tu culpa-dijo ella señalándome, y yo la mire aún más intrigado-Me preocupaste mucho anoche, y me costo mucho conciliar el sueño, temía que volvieras a vomitar o algo-dijo ella con preocupación, eso me causo mucha ternura, las únicas dos mujeres en mi vida que pueden causarme ternura son sin ninguna duda mi hermanita Lily y Charlie.
-Idiota, no tenes que preocuparte por mi, de todas formas gracias, ya me siento mucho mejor-le dije guiñándole un ojo y callándome, pues McGonagall se aproximaba.
Luego de Transformaciones teníamos una hora libre, y la aprovechamos para ir a la cocina en busca de un desayuno para Charlie.Una vez que los elfos nos habían dado suficiente comida como para un batallón. decidimos ir a los jardines, bajo la sombra de un árbol. El clima era lindo, ni mucho calor ni mucho frío, una muy leve brisa...
-WOW, quién es esa?- pregunto Fred, mirando a una joven muy hermosa de cabello castaño que estaba sentada a orillas del lago. Tampoco pude reconocerla
-Quién, Melody?, es nueva, hasta el año anterior iba a Beauxbatons, pero su padre tuvo que mudarse por trabajo, y decidió que era mucho más cómodo enviarla a Hogwarts-dijo Charlie
-Y cómo sabes tanto?-dije asombrado, pues Charlie no era esa clase de chicas que se contaban chismes al mismo tiempo que reían como idiotas.
-Es mi compañera de cuarto, y si quieren mi opinión, es la única con neuronas-dijo ella
-Cagaste Fred, si tiene dos dedos de frente no creó que salga con vos, digo solo mírate-dije y Fred me fulminó con la mirada
-Ya veras, ella caerá, como todas-dijo él poniéndose de pie
-No lo creó, de verdad ella no es como las chicas que frecuentan tu cama-dijo Charlie
-Entonces la conquistare-dijo Fred y yo no podía creer lo que oían mis oídos
Fred comenzó a caminar hacia la chica en cuestión y se sentó junto a ella, desde lejos parecía que mantenían una charla sería y coherente. Simplemente no podía creerlo.
-Puedes creerlo?, Fred Weasley sentando cabeza, quién lo diría-dije sin poder salir de mi asombro
-Cómo lo sabes?-dijo Charlie-Puede que no sea más que una aventura como lo son todas-dijo
-Viste el brillo en sus ojos? cómo la baba le caía por la boca? además míralo, esta teniendo una conversación con esa chicas hace más de diez minutos y no amagado a besarla ni una sola vez-dije
-Tienes razón, no puedo creerlo Freddie esta madurando-dijo con emoción
-Sí, lo estamos perdiendo-dije preocupado
-Oh vamos James, algún día vos también vas a sentar cabeza-dijo ella
-Yo?, nunca. Soy un alma libre, no me ato a relaciones-le dije decidido, pero ella no me iba a dar la razón nunca
-Algún día caerás Potter, y ese día, voy a estar ahí para reírme de ti y de la pobre que sera tu enamorada-dijo ella con picardía
-Eso crees? de verdad crees que caeré como Ted, Albus o Fred, no enana, yo no tengo dueña y nunca la tendré-dije con autosuficiencia
-Uno no elije cuando enamorarse James, uno simplemente se enamora-me dijo con un poco más de paciencia-Puedo jurarte que algún día te enamoraras- dijo totalmente segura de sus palabras
-Entonces apostemos-le dije-una galleon a que nunca sentare cabeza-le dije y estire mi brazo
-Me vendrá muy bien la paga, gracias-dijo y estrecho mi mano. Ella de verdad pensaba que iba a ganar, pero vamos soy James Sirius Potter, no hay mujer que pueda conquistarme, y mucho menos que se capaz de hacerme sentar cabeza.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Chapter 1
PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
El ruido ensordecedor del maldito despertador me despertó de mi pacifico sueño, sin embargo no tenia fuerzas ni voluntad para levantarme de mi cama, salir de fiesta la noche anterior a comenzar las clases no era la mejor idea del mundo, pero hay que festejar el ultimo día de vacaciones, verdad?
Coloqué la almohada sobre mi cabeza, para seguir durmiendo pero el sonido del despertador era tan irritable que no me quedo otra que tirarlo por la ventana. Ahora si podría dormir...
-JAMES BAJA A DESAYUNAR-gritó mi madre, por qué le diste una voz tan potente Dios?
Cerré los ojos con fuerza obligándome a dormir de nuevo, pero mis intentos fueron interrumpidos, de nuevo.
-James, en cerio levántate, no quiero llegar corriendo a King Cross, como todos los años-dijo mi hermano menor desde la puerta de mi cuarto.
-Al, vete al diablo-le dije y le tire mi almohada, pero el muy hábil fue capaz de evitarlo, y salio de mi habitación.
Bien, solo debía volver a cerrar lo ojos y dejar que la resaca no me molestara, pero claro mis planes nunca salen como quiero, pues una enana acaba de entrar en mi habitación y se hallaba justo encima mio.
-Jamsie, levántate, por favor no quiero llegar tarde-dijo mi hermanita Lily, no podía negarle nada a ella.
-Esta bien, esta bien, ya me levanto, ya me levanto-dije y Lily se levanto de mi cama, pero se quedo parada junto a ella, esperando que yo me levantara.
-Ok, ok-dije y me pare
-Ew James!! ponte pantalones!-dijo y salio de mi cuarto
Caminé hasta el baño donde me vi al espejo, tenia la cara destruida y el pelo más despeinado que nunca. Me metí en la ducha y me duche lo más rápido que pude. cuando salí busque entre mi ropa que ponerme, la verdad es que era lo que menos me preocupaba, me pusiera lo que me pusiera me vería bien, por algo soy el nieto de James Potter, herede no solo su nombre, sino su belleza y su amor por las bromas y por el quebramiento de las normas. Cogí unos jeans desgastados y una remera negra cuello en V, que parecían limpios, me eché una sobre dosis de desodorante y salí de mi habitación con mi baúl y mi escoba en la mano. Baje las escaleras y entre en la cocina donde se encontraban mi madre y mi padre.
-Buen día- dije sentándome junto a mi padre que leí el diario "El Profeta" cuyo director era el esposo de mi tía Luna, cuando se casaron hicieron de "El Profeta" y "El Quisquilloso" un mismo diario.
Mi padre dejo el diario en la mesa y me miro, pude ver como decía "lo que te espera" sin articular palabra alguna.
-James Sirius Potter, por qué todos los años es la misma historia?, nunca te levantas a la hora que te tenes que levantar, siempre llegamos 10:59 a King Cross, solo por tu culpa, y siempre tiras tu despertador por la ventana-dijo mi madre echando humos por las orejas y mostrándome mi despertador destruido que llevaba en su mano derecha.
-Lo siento mamá-dije poniendo mi cara de angelito a la que sabía, no podía resistirse
-Quedas perdonado, solo por esta vez-dijo ella y me sirvió mi desayuno el cual engullí en menos de un minuto.
Una vez que estebamos todos listos(es decir yo, ya que los demás me llevaban ventaja por madrugar) nos dirigimos a King Cross, cruzamos la plataforma 9 3/4 y empezamos a despedirnos, pues ya eran casi las once.
-Adios mamá, adios papá, nos vemos para navidad-dije cogiendo mis cosas y llendo en dirección al tren
-Saluda bien a tu madre James-me dijo papá y yo me di media vuelta, di un abrazo a mi mamá y otro mi papá y cuando volví a ir en dirección al tren aparecieron tío Ron y tía Hermione, con sus hijos Rose, que tenía la misma edad que Al, y Hugo, que tenía la misma edad que Lils, los saludamos a ellos tambien y luego de una buena vez pude subir al tren, seguido por Al, Lils, Rose y Hugo.
Una vez en el tren cada uno se fue por su lada, Al y Rose se fueron con su mejor amigo Malfoy y Lils se fue con un grupito de amigas que parecían bastante histéricas, yo seguí caminando hasta el ultimo vagón donde se suponía debería estar mi mejor amigo, también primo mio, Fred Weasley. Pero antes de poder llegar a nuestro vagon un grupo de chicas se interpuso en mi camino. La que parecía la "líder" se para frente a mi con menos de un meñique de distancia.
-James, esperé todo el verano para volver a verte-dijo ella acortando nuestra distancia-que te parece si vamos a un compartimiento-dijo tomando mi mano.
-Aunque me tienta la idea(de verdad lo hacía) voy a tener que rechazarla, porque me están esperando y es importante-termine mi frase con un guiño de ojo y una sonrisa James Sirius, que solo yo podía haber heredado. Y salí de ahí, la verdad es que no tenía ganas de enrollarme con alguien ahora. Pero al parecer las chicas no se rendían tan fácilmente, empezaron a perseguirme gritando mi nombre, eso definitivamente era lo más loco que me había pasado en la vida, siempre llamaba la atención por ser el hijo del elegido, pero nunca por mi belleza, debo admitir que me gustaba, un poco... Empece a correr por el pasillo y entre al primer compartimiento a mi derecha, cerrando la puerta con la traba.
-JIMMY-grito una voz que reconocí al instante, era mi mejor amiga, mi alma gemela, mi compañera de bromas, mi Charlie.
-Charlie!-dije y la abrace haciéndola volar por los aires.
Lo devolví al suelo y la observe detenidamente, estaba todavía más linda, pero seguía igual de enana.
-No sabes cuanto te extrañe-dije entrelazando mi mano con la suya
-Yo mucho más, el orfanato muggle es un total infierno-me dijo y una lagrima cayo por su rostro
-Dime que no te hicieron daño allí-le dije tomando su rostro y mirandola a los ojos
Ella negó con la cabeza y dijo-No, solo que te extrañe mucho, ya sabes lo niños muggles creen que soy una loca-dijo haciendo una mueca
-Bueno, yo también lo creo-dije haciéndola sonreír
-Igual, me hice una amiga, y mira lo que me hizo-dijo y saco la lengua, tenia un arete plateado en medio de ella
-Eso es un cómo le dicen, piercing?-le pregunte
-Exacto, no es genial?-dijo con emoción
-Si, es bastante original, mira yo también tengo algo nueo-dije señalando mis gafas
-Hey, están geniales!, quiero unas así-dijo y yo hice aparecer unas gafas con mi varita
-No son cool como las tuyas!-dijo quejándose, y poniéndose las gafas que le había dado(foto del blog al costado)-no veo ni zota-dijo haciendo una mueca y se saco las gafas
-Eso es porque vos niñita con suerte no tenes la necesidad de usar gafas-le dije
-Pero si las gafas te quedan muy sexys-me dijo
-Sí, lo se-dije con arrogancia y ella me golpeo en el hombro.
-Aquí están!!-dijo Fred que acaba de entrar en el compartimiento
Y justo detrás de él, venia la señora del carrito de golosinas. En resumen comimos montones de golosinas y nos pasamos el viaje pensando en nuevas bromas para este año.
Este capitulo esta dedicado a Mica, por sus quince años. Te amo hermosa, gracias por tanto♥
Maru
El ruido ensordecedor del maldito despertador me despertó de mi pacifico sueño, sin embargo no tenia fuerzas ni voluntad para levantarme de mi cama, salir de fiesta la noche anterior a comenzar las clases no era la mejor idea del mundo, pero hay que festejar el ultimo día de vacaciones, verdad?
Coloqué la almohada sobre mi cabeza, para seguir durmiendo pero el sonido del despertador era tan irritable que no me quedo otra que tirarlo por la ventana. Ahora si podría dormir...
-JAMES BAJA A DESAYUNAR-gritó mi madre, por qué le diste una voz tan potente Dios?
Cerré los ojos con fuerza obligándome a dormir de nuevo, pero mis intentos fueron interrumpidos, de nuevo.
-James, en cerio levántate, no quiero llegar corriendo a King Cross, como todos los años-dijo mi hermano menor desde la puerta de mi cuarto.
-Al, vete al diablo-le dije y le tire mi almohada, pero el muy hábil fue capaz de evitarlo, y salio de mi habitación.
Bien, solo debía volver a cerrar lo ojos y dejar que la resaca no me molestara, pero claro mis planes nunca salen como quiero, pues una enana acaba de entrar en mi habitación y se hallaba justo encima mio.
-Jamsie, levántate, por favor no quiero llegar tarde-dijo mi hermanita Lily, no podía negarle nada a ella.
-Esta bien, esta bien, ya me levanto, ya me levanto-dije y Lily se levanto de mi cama, pero se quedo parada junto a ella, esperando que yo me levantara.
-Ok, ok-dije y me pare
-Ew James!! ponte pantalones!-dijo y salio de mi cuarto
Caminé hasta el baño donde me vi al espejo, tenia la cara destruida y el pelo más despeinado que nunca. Me metí en la ducha y me duche lo más rápido que pude. cuando salí busque entre mi ropa que ponerme, la verdad es que era lo que menos me preocupaba, me pusiera lo que me pusiera me vería bien, por algo soy el nieto de James Potter, herede no solo su nombre, sino su belleza y su amor por las bromas y por el quebramiento de las normas. Cogí unos jeans desgastados y una remera negra cuello en V, que parecían limpios, me eché una sobre dosis de desodorante y salí de mi habitación con mi baúl y mi escoba en la mano. Baje las escaleras y entre en la cocina donde se encontraban mi madre y mi padre.
-Buen día- dije sentándome junto a mi padre que leí el diario "El Profeta" cuyo director era el esposo de mi tía Luna, cuando se casaron hicieron de "El Profeta" y "El Quisquilloso" un mismo diario.
Mi padre dejo el diario en la mesa y me miro, pude ver como decía "lo que te espera" sin articular palabra alguna.
-James Sirius Potter, por qué todos los años es la misma historia?, nunca te levantas a la hora que te tenes que levantar, siempre llegamos 10:59 a King Cross, solo por tu culpa, y siempre tiras tu despertador por la ventana-dijo mi madre echando humos por las orejas y mostrándome mi despertador destruido que llevaba en su mano derecha.
-Lo siento mamá-dije poniendo mi cara de angelito a la que sabía, no podía resistirse
-Quedas perdonado, solo por esta vez-dijo ella y me sirvió mi desayuno el cual engullí en menos de un minuto.
Una vez que estebamos todos listos(es decir yo, ya que los demás me llevaban ventaja por madrugar) nos dirigimos a King Cross, cruzamos la plataforma 9 3/4 y empezamos a despedirnos, pues ya eran casi las once.
-Adios mamá, adios papá, nos vemos para navidad-dije cogiendo mis cosas y llendo en dirección al tren
-Saluda bien a tu madre James-me dijo papá y yo me di media vuelta, di un abrazo a mi mamá y otro mi papá y cuando volví a ir en dirección al tren aparecieron tío Ron y tía Hermione, con sus hijos Rose, que tenía la misma edad que Al, y Hugo, que tenía la misma edad que Lils, los saludamos a ellos tambien y luego de una buena vez pude subir al tren, seguido por Al, Lils, Rose y Hugo.
Una vez en el tren cada uno se fue por su lada, Al y Rose se fueron con su mejor amigo Malfoy y Lils se fue con un grupito de amigas que parecían bastante histéricas, yo seguí caminando hasta el ultimo vagón donde se suponía debería estar mi mejor amigo, también primo mio, Fred Weasley. Pero antes de poder llegar a nuestro vagon un grupo de chicas se interpuso en mi camino. La que parecía la "líder" se para frente a mi con menos de un meñique de distancia.
-James, esperé todo el verano para volver a verte-dijo ella acortando nuestra distancia-que te parece si vamos a un compartimiento-dijo tomando mi mano.
-Aunque me tienta la idea(de verdad lo hacía) voy a tener que rechazarla, porque me están esperando y es importante-termine mi frase con un guiño de ojo y una sonrisa James Sirius, que solo yo podía haber heredado. Y salí de ahí, la verdad es que no tenía ganas de enrollarme con alguien ahora. Pero al parecer las chicas no se rendían tan fácilmente, empezaron a perseguirme gritando mi nombre, eso definitivamente era lo más loco que me había pasado en la vida, siempre llamaba la atención por ser el hijo del elegido, pero nunca por mi belleza, debo admitir que me gustaba, un poco... Empece a correr por el pasillo y entre al primer compartimiento a mi derecha, cerrando la puerta con la traba.
-JIMMY-grito una voz que reconocí al instante, era mi mejor amiga, mi alma gemela, mi compañera de bromas, mi Charlie.
-Charlie!-dije y la abrace haciéndola volar por los aires.
Lo devolví al suelo y la observe detenidamente, estaba todavía más linda, pero seguía igual de enana.
-No sabes cuanto te extrañe-dije entrelazando mi mano con la suya
-Yo mucho más, el orfanato muggle es un total infierno-me dijo y una lagrima cayo por su rostro
-Dime que no te hicieron daño allí-le dije tomando su rostro y mirandola a los ojos
Ella negó con la cabeza y dijo-No, solo que te extrañe mucho, ya sabes lo niños muggles creen que soy una loca-dijo haciendo una mueca
-Bueno, yo también lo creo-dije haciéndola sonreír
-Igual, me hice una amiga, y mira lo que me hizo-dijo y saco la lengua, tenia un arete plateado en medio de ella
-Eso es un cómo le dicen, piercing?-le pregunte
-Exacto, no es genial?-dijo con emoción
-Si, es bastante original, mira yo también tengo algo nueo-dije señalando mis gafas
-Hey, están geniales!, quiero unas así-dijo y yo hice aparecer unas gafas con mi varita
-No son cool como las tuyas!-dijo quejándose, y poniéndose las gafas que le había dado(foto del blog al costado)-no veo ni zota-dijo haciendo una mueca y se saco las gafas
-Eso es porque vos niñita con suerte no tenes la necesidad de usar gafas-le dije
-Pero si las gafas te quedan muy sexys-me dijo
-Sí, lo se-dije con arrogancia y ella me golpeo en el hombro.
-Aquí están!!-dijo Fred que acaba de entrar en el compartimiento
Y justo detrás de él, venia la señora del carrito de golosinas. En resumen comimos montones de golosinas y nos pasamos el viaje pensando en nuevas bromas para este año.
Este capitulo esta dedicado a Mica, por sus quince años. Te amo hermosa, gracias por tanto♥
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