miércoles, 7 de diciembre de 2011

Chapter 2

-Tengo hambre-me queje por quinta vez, el estomago me dolía como nunca, y estoy casi seguro que es hambre
-James, por favor ya casi termina la selección-dijo Charlotte algo molesta
-Charlie, es la selección más larga de la vida, además necesito comer, para luego poder ir a dormir, se me parte la cabeza-le dije y ella pareció compadecerse
-Te pasa por salir de fiesta justo el día antes de comenzar las clases-me dijo Fred
-Idiota, fuimos a la misma fiesta!-le dije y el sonrió
-Y porqué vos no tenes resaca?-le pregunto Charlie
-Papá me dio unos caramelos que invento, que hace que no me afecte lo que ingerí la noche anterior-dijo el como si fuera la cosa más normal del mundo
-Y por qué no me conseguiste una?-le dije enojado
-Vos me dijiste que no le dijera nada a nadie, se le pedía dos a mi papá no crees que sospecharía?, no puedo pedirle que le mienta a mi madre y a tus padres, sería demasiado, y acabaría sin dejarme ir a ningún lado-dijo Fred, como si me estuviera que 2+2 son 4
-Te perdono, pero solo por esta vez-dije
-Mira, McGonagall ya termino su discurso, y por fin, tu tan deseada comida-dijo Charlie señalando el banquete que acaba de aparecer.
-COMIDA- dije y me abalance a lo que tenia más cerca, mientras Charlie tomaba una sopa, cómo se llena con eso? y Fred se paraba
-A dónde vas?-pregunto Charlie y yo lo miré expectante
-Penelope, me estuvo lanzando miradas desde que llegamos, y tengo ganas de divertirme-dijo Fred y se fue
Yo seguí comiendo pero deje el pollo que tenia en la mano por la mitad, ya que había comido me subió por la garganta y tuve que hacer un esfuerzo sobre humano para no vomitarlo todo. Me debí haber puesto verde, porque Charlie me miro con cara de preocupada
-Estas bien James?-pregunto ella, pero no tuve tiempo para contestar porque salí corriendo hacia los baños para poder devolver toda la comida.
Entre en la primer baño que encontré levante la tapa del inodoro y me arrodille en el suelo, nunca me había sentido tan mal en mi vida, comencé a vomitar y sentí las lagrimas caer por mis mejillas, me sentía un idiota, por llorar y al mismo tiempo quería morir. De repente unas manos aparecieron de la nada, una sostenía mi frente, y la otra me acariciaba la espalda, y una voz dulce me hablaba.
-Tranquilo James, es  mejor que lo devuelvas todo-me dijo Charlie
Ella estuvo con migo hasta que no quedaba nada malo en mi estomago, luego me ayudo a lavarme la cara.
-Vamos a la sala común-me dijo y la seguí
El camino fue silencioso, pero no de un silencio incomodo o molesto. Ella sabía que no quería hablar y lo respetaba, y yo simplemente agradecía tener una amiga que me conozca tanto.
Llegamos a la sala común y subimos las escaleras al cuarto de hombres, creo que Charlie era la única mujer que piso alguna vez mi cuarto y no termino enrollada ni con Fred ni con migo. Entramos y mis cosas ya estaban allí, los elfos domésticos si que trabajaban bien. Me acosté en mi cama y Charlie se sentó en la punta de la cama mirándome.
-Estas mejor?-preguntó
-Algo-dije con voz debil
-No recuerdas que ingeriste anoche, verdad?-dijó y yo simplemente me reí
-No recuerdo ni con quien estuve anoche, y vos pensas que me puedo acordar que es lo que bebi o tal vez fume?-dije
-Si puede que tengas razón-dijo, a ella no le gustaba no tener la razón-mejor te dejo descansar, mañana tenemos en las dos primeras horas transformaciones y no creo que quieras perdértelas-dijo y salió por la puerta.
Apenas Charli abandonó el cuarto, caí en un profundo sueño, que se vio interrumpido a la mañana siguiente por mi primo Fred.
-Hermano, vamos a llegar tarde si no te levantas-dijo por décima vez y decidí que si quería salir con vida era mejor levantarse.
Me levante, me duche y me puse el uniforme, claro a la manera James Sirius, con la camisa medio adentro y medio afuera del pantalon, los botones del cuello sin abrochar y la corbata de Gryffindor en mi cabeza.
-Agarraste tus libros?-pregunto Fred mientras bajábamos por la escalera
-Sí mamá, y también me cepille los dientes-le dije molestándolo
-JA-JA-JA que gracioso que sos Jimmy-dijo Fred, molestándome también, ya que sabe que odio que me digan así.Lo mire mal, sabe que no se tiene que meter con migo, claro yo tampoco me tendría que meter con él, pero sino todo sería muy aburrido, verdad?
-Y Charlie?-pregunte, porque en la sala común no había nadie, y ella SIEMPRE nos esperaba.
-Estará desayunando o con algún muchacho, que más da-dijo Fred restandole importancia, pero yo no pude no preocuparme, ella nunca se iba sin nosotros, y si estaba enferma? o si de verdad estaba con algún muchacho? conozco a los chicos de la escuela, ninguno es bueno para Charlie, ella se merece algo mejor. Pero claro era mi amiga, y para ser mi amiga tenemos que tener cosas en común, como el amor por quebrantar reglas o hacer bromas, y el hecho de que medio colegio este colado por ella.
Bajamos al Gran Comedor y desayunamos junto a nuestros compañeros de cuarto, luego fuimos todos juntos al aula de transformaciones y Charlie tampoco estaba ahí.
-Fred, Charlie no esta-le dije jalando de su túnica
-Lo se, yo también preocupando-dijo él
-Voy a buscar el mapa, así sabremos donde esta-le dije, pero antes de que pudiera ir a buscar el mapa del merodeador que había robado de mi padre, Charlie entro por la puerta apurada y con el pelo mojado y sin peinar y el uniforme más desprolijo que el mio. Fred rió a carcajadas cuando la vio entrar, yo simplemente levante una ceja con intriga, pero al mismo tiempo con algo de picardia.
-Me quede dormida, y fue por tu culpa-dijo ella señalándome, y yo la mire aún más intrigado-Me preocupaste mucho anoche, y me costo mucho conciliar el sueño, temía que volvieras a vomitar o algo-dijo ella con preocupación, eso me causo mucha ternura, las únicas dos mujeres en mi vida que pueden causarme ternura son sin ninguna duda mi hermanita Lily y Charlie.
-Idiota, no tenes que preocuparte por mi, de todas formas gracias, ya me siento mucho mejor-le dije guiñándole un ojo y callándome, pues McGonagall se aproximaba. 
Luego de Transformaciones teníamos una hora libre, y la aprovechamos para ir a la cocina en busca de un desayuno para Charlie.Una vez que los elfos nos habían dado suficiente comida como para un batallón. decidimos ir a los jardines, bajo la sombra de un árbol. El clima era lindo, ni mucho calor ni mucho frío, una muy leve brisa...
-WOW, quién es esa?- pregunto Fred, mirando a una joven muy hermosa de cabello castaño que estaba sentada a orillas del lago. Tampoco pude reconocerla
-Quién, Melody?, es nueva, hasta el año anterior iba a Beauxbatons, pero su padre tuvo que mudarse por trabajo, y decidió que era mucho más cómodo enviarla a Hogwarts-dijo Charlie
-Y cómo sabes tanto?-dije asombrado, pues Charlie no era esa clase de chicas que se contaban chismes al mismo tiempo que reían como idiotas.
-Es mi compañera de cuarto, y si quieren mi opinión, es la única con neuronas-dijo ella 
-Cagaste Fred, si tiene dos dedos de frente no creó que salga con vos, digo solo mírate-dije y Fred me fulminó con la mirada
-Ya veras, ella caerá, como todas-dijo él poniéndose de pie
-No lo creó, de verdad ella no es como las chicas que frecuentan tu cama-dijo Charlie
-Entonces la conquistare-dijo Fred y yo no podía creer lo que oían mis oídos
Fred comenzó a caminar hacia la chica en cuestión y se sentó junto a ella, desde lejos parecía que mantenían una charla sería y coherente. Simplemente no podía creerlo.
-Puedes creerlo?, Fred Weasley sentando cabeza, quién lo diría-dije sin poder salir de mi asombro
-Cómo lo sabes?-dijo Charlie-Puede que no sea más que una aventura como lo son todas-dijo
-Viste el brillo en sus ojos? cómo la baba le caía por la boca? además míralo, esta teniendo una conversación con esa chicas hace más de diez minutos y no amagado a besarla ni una sola vez-dije
-Tienes razón, no puedo creerlo Freddie esta madurando-dijo con emoción
-Sí, lo estamos perdiendo-dije preocupado
-Oh vamos James, algún día vos también vas a sentar cabeza-dijo ella
-Yo?, nunca. Soy un alma libre, no me ato a relaciones-le dije decidido, pero ella no me iba a dar la razón nunca
-Algún día caerás Potter, y ese día, voy a estar ahí para reírme de ti y de la pobre que sera tu enamorada-dijo ella con picardía
-Eso crees? de verdad crees que caeré como Ted, Albus o Fred, no enana, yo no tengo dueña y nunca la tendré-dije con autosuficiencia  
-Uno no elije cuando enamorarse James, uno simplemente se enamora-me dijo con un poco más de paciencia-Puedo jurarte que algún día te enamoraras- dijo totalmente segura de sus palabras
-Entonces apostemos-le dije-una galleon a que nunca sentare cabeza-le dije y estire mi brazo
-Me vendrá muy bien la paga, gracias-dijo y estrecho mi mano. Ella de verdad pensaba que iba a ganar, pero vamos soy James Sirius Potter, no hay mujer que pueda conquistarme, y mucho menos que se capaz de hacerme sentar cabeza.

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