domingo, 4 de diciembre de 2011

Chapter 1

PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
El ruido ensordecedor del maldito despertador me despertó de mi pacifico sueño, sin embargo no tenia fuerzas ni voluntad para levantarme de mi cama, salir de fiesta la noche anterior a comenzar las clases no era la mejor idea del mundo, pero hay que festejar el ultimo día de vacaciones, verdad?
Coloqué la almohada sobre mi cabeza, para seguir durmiendo pero el sonido del despertador era tan irritable que no me quedo otra que tirarlo por la ventana. Ahora si podría dormir...
-JAMES BAJA A DESAYUNAR-gritó mi madre, por qué le diste una voz tan potente Dios?
Cerré los ojos con fuerza obligándome a dormir de nuevo, pero mis intentos fueron interrumpidos, de nuevo.
-James, en cerio levántate, no quiero llegar corriendo a King Cross, como todos los años-dijo mi hermano menor desde la puerta de mi cuarto.
-Al, vete al diablo-le dije y le tire mi almohada, pero el muy hábil fue capaz de evitarlo, y salio de mi habitación.
Bien, solo debía volver a cerrar lo ojos y dejar que la resaca no me molestara, pero claro mis planes nunca salen como quiero, pues una enana acaba de entrar en mi habitación y se hallaba justo encima mio.
-Jamsie, levántate, por favor no quiero llegar tarde-dijo mi hermanita Lily, no podía negarle nada a ella.
-Esta bien, esta bien, ya me levanto, ya me levanto-dije y Lily se levanto de mi cama, pero se quedo parada junto a ella, esperando que yo me levantara.
-Ok, ok-dije y me pare
-Ew James!! ponte pantalones!-dijo y salio de mi cuarto
Caminé hasta el baño donde me vi al espejo, tenia la cara destruida y el pelo más despeinado que nunca. Me metí en la ducha y me duche lo más rápido que pude. cuando salí busque entre mi ropa que ponerme, la verdad es que era lo que menos me preocupaba, me pusiera lo que me pusiera me vería bien, por algo soy el nieto de James Potter, herede no solo su nombre, sino su belleza y su amor por las bromas y por el quebramiento de las normas. Cogí unos jeans desgastados y una remera negra cuello en V, que parecían limpios, me eché una sobre dosis de desodorante y salí de mi habitación con mi baúl y mi escoba en la mano. Baje las escaleras y entre en la cocina donde se encontraban mi madre y mi padre.
-Buen día- dije sentándome junto a mi padre que leí el diario "El Profeta" cuyo director era el esposo de mi tía Luna, cuando se casaron hicieron de "El Profeta" y "El Quisquilloso" un mismo diario.
Mi padre dejo el diario en la mesa y me miro, pude ver como decía "lo que te espera" sin articular palabra alguna.
-James Sirius Potter, por qué todos los años es la misma historia?, nunca te levantas a la hora que te tenes que levantar, siempre llegamos 10:59 a King Cross, solo por tu culpa, y siempre tiras tu despertador por la ventana-dijo mi madre echando humos por las orejas y mostrándome mi despertador destruido que llevaba en su mano derecha.
-Lo siento mamá-dije poniendo mi cara de angelito a la que sabía, no podía resistirse
-Quedas perdonado, solo por esta vez-dijo ella y me sirvió mi desayuno el cual engullí en menos de un minuto.
Una vez que estebamos todos listos(es decir yo, ya que los demás me llevaban ventaja por madrugar) nos dirigimos a King Cross, cruzamos la plataforma 9 3/4 y empezamos a despedirnos, pues ya eran casi las once.
-Adios mamá, adios papá, nos vemos para navidad-dije cogiendo mis cosas y llendo en dirección al tren
-Saluda bien a tu madre James-me dijo papá y yo me di media vuelta, di un abrazo a mi mamá y otro mi papá y cuando volví a ir en dirección al tren aparecieron tío Ron y tía Hermione, con sus hijos Rose, que tenía la misma edad que Al, y Hugo, que tenía la misma edad que Lils, los saludamos a ellos tambien y luego de una buena vez pude subir al tren, seguido por Al, Lils, Rose y Hugo.
Una vez en el tren cada uno se fue por su lada, Al y Rose se fueron con su mejor amigo Malfoy y Lils se fue con un grupito de amigas que parecían bastante histéricas, yo seguí caminando hasta el ultimo vagón donde se suponía debería estar mi mejor amigo, también primo mio, Fred Weasley. Pero antes de poder llegar a nuestro vagon un grupo de chicas se interpuso en mi camino. La que parecía la "líder" se para frente a mi con menos de un meñique de distancia.
-James, esperé todo el verano para volver a verte-dijo ella acortando nuestra distancia-que te parece si vamos a un compartimiento-dijo tomando mi mano.
-Aunque me tienta la idea(de verdad lo hacía) voy a tener que rechazarla, porque me están esperando y es importante-termine mi frase con un guiño de ojo y una sonrisa James Sirius, que solo yo podía haber heredado. Y salí de ahí, la verdad es que no tenía ganas de enrollarme con alguien ahora. Pero al parecer las chicas no se rendían tan fácilmente, empezaron a perseguirme gritando mi nombre, eso definitivamente era lo más loco que me había pasado en la vida, siempre llamaba la atención por ser el hijo del elegido, pero nunca por mi belleza, debo admitir que me gustaba, un poco... Empece a correr por el pasillo y entre al primer compartimiento a mi derecha, cerrando la puerta con la traba.
-JIMMY-grito una voz que reconocí al instante, era mi mejor amiga, mi alma gemela, mi compañera de bromas, mi Charlie.
-Charlie!-dije y la abrace haciéndola volar por los aires.
Lo devolví al suelo y la observe detenidamente, estaba todavía más linda, pero seguía igual de enana.
-No sabes cuanto te extrañe-dije entrelazando mi mano con la suya
-Yo mucho más, el orfanato muggle es un total infierno-me dijo y una lagrima cayo por su rostro
-Dime que no te hicieron daño allí-le dije tomando su rostro y mirandola a los ojos
Ella negó con la cabeza y dijo-No, solo que te extrañe mucho, ya sabes lo niños muggles creen que soy una loca-dijo haciendo una mueca
-Bueno, yo también lo creo-dije haciéndola sonreír
-Igual, me hice una amiga, y mira lo que me hizo-dijo y saco la lengua, tenia un arete plateado en medio de ella
-Eso es un cómo le dicen, piercing?-le pregunte
-Exacto, no es genial?-dijo con emoción
-Si, es bastante original, mira yo también tengo algo nueo-dije señalando mis gafas
-Hey, están geniales!, quiero unas así-dijo y yo hice aparecer unas gafas con mi varita
-No son cool como las tuyas!-dijo quejándose, y poniéndose las gafas que le había dado(foto del blog al costado)-no veo ni zota-dijo haciendo una mueca y se saco las gafas
-Eso es porque vos niñita con suerte no tenes la necesidad de usar gafas-le dije
-Pero si las gafas te quedan muy sexys-me dijo
-Sí, lo se-dije con arrogancia y ella me golpeo en el hombro.
-Aquí están!!-dijo Fred que acaba de entrar en el compartimiento
Y justo detrás de él, venia la señora del carrito de golosinas. En resumen comimos montones de golosinas y nos pasamos el viaje pensando en nuevas bromas para este año.
Este capitulo esta dedicado a Mica, por sus quince años. Te amo hermosa, gracias por tanto♥
Maru

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